" Caía la tarde... los mas rezagados disfrutaban de aquellos últimos momentos de playa. Perezosos por abandonar el maravilloso bienestar, que les provocaba todo aquel entorno. Inspiré lentamente... Una deliciosa mezcla de aromas de madreselva y mar, se fundieron inundando mis sentidos de agradables sensaciones. Desde lo alto de aquella pequeña colina, se podía divisar, toda la grandeza del hermoso paisaje,que se extendía orgulloso ante mis ojos. ¡Entonces comprendí que aquel sería el lugar idóneo!. Podría pasarme mucho tiempo admirando ese escenario. Sumergido en la maravillosa calma que allí habitaba.Escuchando el hipnotizador sonido de las olas... Contemplando el paso de las aves surcando los cielos... Observando el lento pasear de las gentes por la orilla del mar, en busca de esa pequeña dosis de paz interior, que tanto ansiamos las personas en determinados momentos... Aquel lugar... ¡era el lugar perfecto...!. Saqué la botella de mi mochila. Me puse en cuclillas. Y con ternura y delicadeza, fui vertiendo lentamente el agua a su alrededor. Sus pequeñas raíces, agradecerían aquel primer sustento. Ofrecido en ese mismo lugar que lo vería crecer. En ese lugar,donde algún día, reinaría majestuoso y firme sobre aquella colina y en donde... desde aquel instante... sería para siempre...su nuevo hogar... "
Y comentario poético precioso